MOMENTO LIFETIME

La aldea africana donde están prohibidos los hombres

Umoja fue fundada por un pequeño grupo de mujeres que escapaban de la violencia machista. Hoy viven allí 47 adultas y 200 niños.

En 1990 Rebeca Lolosoli, oriunda del norte de Kenia, sobrevivió a una de las experiencias más difíciles imaginables: no solo fue violada por un grupo de soldados británicos, sino que fue atacada a golpes por su esposo y otros miembros de su propia aldea al intentar denunciar la agresión.

Lejos de dejar que esta terrible vivencia terminara con su espíritu, Rebeca decidió que ya estaba harta de la violencia machista y que de ahora en más viviría rodeada de otras mujeres como ella, lejos de las agresiones de los hombres.

Así fue como surgió la aldea de Umoja (que en dialecto swahili que significa unidad), un pequeño paraíso donde están prohibidos los hombres y en la actualidad viven 47 mujeres y 200 niños. Umoja fue fundada por 15 mujeres, y con los años se fueron sumando otras sobrevivientes de violencia sexual (además de las palizas machistas y las violaciones, en la zona abunda el casamiento infantil y la ablación genital femenina) que llegaban al lugar huyendo junto con sus hijos en busca de una vida más digna. Aún en la actualidad, los hombres de la zona miran con malos ojos a esta comunidad de mujeres autónomas, Rebeca fue incluso amenazada de muerte en numerosas ocasiones.

Es que, 28 años después de su creación, las reglas de la aldea siguen siendo claras y estrictas: en el lugar no pueden ingresar hombres. Esto no solo protege a sus habitantes de la venganza de sus antiguos agresores, sino que también favorece el entramado solidario que permite que las mujeres del pueblo se cuiden las unas a las otras como una verdadera familia.

La segunda ola del feminismo trajo consigo muchas propuestas separatistas que se basaban en la premisa de que las mujeres íbamos a ser más libres y felices estableciendo nuestras propias sociedades lejos de los hombres. Incluso se fundaron varias comunidades exclusivamente femeninas que funcionaron por muchos años. Aunque los detractores de estas ideas creen que separar a hombres de mujeres no soluciona la grave problemática de la violencia machista, ahora, con el resurgimiento del feminismo, muchas son las que vuelven a soñar con sus propios espacios libres de hombres.

Y tú, ¿vivirías en un lugar sin hombres?

Fuente: actitudfem

Imagen: actitudfem/reproducción